La enseñanza en el territorio argentino a principios del siglo XIX era impartida por la iglesia católica. A medida que el Estado-Nación se fue constituyendo la educación pasó a manos de la escuela. El maestro era ahora el que impartía la moral para formar los ciudadanos argentinos y lentamente la función de la religión en la escuela pública empezó a tener cada vez menos protagonismo (Birgin, p.25). El articulo 8° de la Ley 1420 de educación establecía que: "La enseñanza religiosa solo podrá ser dada en las escuelas públicas por los ministros autorizados de los diferentes cultos, a los niños de su respectiva comunión y antes o después de las horas de clase." Por supuesto, esto trajo aparejado un conflicto no solo con la iglesia católica sino también entre los mismos miembros del gobierno nacional.
En el documental pueden observarse dos instancias de este conflicto. Por un lado, se muestra el fuerte debate sobre la Ley de Educación en el Congreso, en el cual Pedro Goyena, diputado nacional, se muestra en contra de la educación laica y el diputado Lagos García presenta sus argumentos a favor de esta.
Otra instancia de esta pugna que se muestra en la película es las prohibiciones impuestas por sacerdotes de distintas provincias a los devotos asistir a las escuelas públicas, como el caso del sacerdote de Salta que prohibió concurrir a la iglesia a aquellas personas que concurrían a la escuela pública o el caso del vicario capitular Gerónimo Clara, quien prohibió a los católicos devotos a su iglesia a ir a la escuela pública por estar dirigida por maestras protestantes.